La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum confirmó el martes que ha habido suspensiones en el envío de petróleo a Cuba aunque lo hizo con mucha ambigüedad, sugiriendo que es parte de los vaivenes que existen en el suministro a la isla y de una "decisión soberana" de México y de la energética estatal no provocada por presiones externas.
"Pemex (Petróleos Mexicanos) toma decisiones en la relación contractual que tiene con Cuba... así como durante un tiempo no se envió y después sí se envió y otro tiempo no se envió", dijo Sheinbaum durante su conferencia de prensa diaria a la pregunta expresa de si hubo alguna consideración política para suspender un envío.
Tras el operativo militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, la llegada de crudo venezolano a la isla —que ya se había reducido mucho— quedó paralizada y creció la presión de la administración de Donald Trump al gobierno cubano que el estadounidense insiste en que terminará por caer al no tener ni petróleo ni dinero.
México siempre se ha opuesto al embargo estadounidense a la isla y ha enviado combustible como ayuda humanitaria en los momentos más complicados. Pero ahora se quedó como abastecedor clave junto con Rusia, y diversos analistas temían que Estados Unidos usara esa situación como otra vía de presión al gobierno mexicano, más allá de las cuestiones de seguridad.
Sheinbaum dijo en varias ocasiones este mes que Pemex daría datos actualizados de las exportaciones a Cuba —algo que todavía no ha hecho— , y optó por declaraciones poco claras mientras el gobierno cubano se mantiene sin hacer comentarios al respecto.
"La decisión de cuándo se envía, cómo se envía, es una decisión soberana y está en términos de lo que defina Pemex en función de los contratos o ya en todo caso del gobierno", agregó la mexicana.
El argumento de la soberanía ha sido reiterado constantemente en el último año cada vez que el gobierno mexicano ha aceptado peticiones estadounidenses en materia de migración o de lucha contra los cárteles.
Los últimos datos oficiales divulgados por Pemex reportan el envío de casi 20.000 barriles diarios de petróleo a Cuba de enero al 30 de septiembre de 2025. Ese mes el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio visitó Ciudad de México y después, Jorge Piñón, académico del Instituto de Energía de la Universidad de Texas —que rastrea los envíos utilizando tecnología satelital— indicó que la cifra había descendido a unos 7.000 barriles. Ahora, según explicó el académico el martes, la cifra no está clara.
Piñón consideró que la presidenta mexicana "esta caminando una cuerda floja" entre "su retórica política con Cuba y la próxima reunión con los Estados Unidos sobre el Tratado de Libre Comercio" norteamericano, actualmente en proceso de revisión.
Y en Cuba, escasez y paciencia
México ha insistido en que su solidaridad con Cuba se mantendrá, como ha sido siempre, pero los cubanos temen que empeore todavía más la fuerte crisis energética que viven desde hace años y que se traducen en apagones cada vez más frecuentes y largas filas para llenar los depósitos de sus vehículos.
"Nos va a afectar mucho más ahora", comentaba Rolando Graña, un trabajador del aeropuerto que en su día libre había optado por ir a buscar gasolina y llevaba dos horas haciendo cola en una gasolinera. "Esto es un colapso por todos lados", decía en referencia a la situación general del país.
Muchos de los que esperaban su turno ya se habían enterado de la noticia surgida en México, novedades que recibían con más o menos resignación.
Yusmán Martínez, dueño de una pequeña tienda de comestibles, afirmaba que siempre hay que buscar alternativas y optaba por esperar tumbado sobre su moto.
Al final de la cola, la turista alemana Brigitte Ower, confiaba en no tener que repetir la espera que para los cubanos es habitual. "Tienes que tener mucha paciencia", dijo.
——
Coto reportó desde La Habana. La periodista de AP Andrea Rodríguez contribuyó con esta nota.