Dos demócratas y un republicano encabezaban los primeros resultados la noche del martes en la concurrida elección primaria para gobernador de California, una contienda que puso a prueba si los votantes prefieren la experiencia política o las promesas de cambio.
El demócrata Xavier Becerra, exfiscal general de California y exsecretario de Salud de Estados Unidos, se presentó como un líder estable capaz de hacer funcionar el gobierno. Por su parte, el también demócrata y multimillonario activista climático Tom Steyer prometió impulsar cambios progresistas. Mientras tanto, el republicano Steve Hilton, comentarista conservador y exasesor político británico, afirmó que le daría un nuevo rumbo a un estado conocido por su inclinación liberal tras años de gobierno de un solo partido.
“Este estado necesita un cambio, y ese cambio no puede venir de un demócrata”, dijo Hilton en el sur de California antes del cierre de las urnas.
California incluye a todos los candidatos en una sola boleta primaria, sin importar su afiliación partidista, y los dos candidatos más votados avanzan a la elección general de noviembre. Cerca de 60 aspirantes aparecieron en la boleta, la mayoría poco conocidos para los aproximadamente 23 millones de votantes del estado.
El cierre de la votación, que comenzó a principios de mayo, puso fin a una campaña caótica sin un claro favorito. En la recta final, los candidatos intensificaron sus ataques mutuos mientras intentaban convencer al electorado de que estaban mejor preparados para gobernar el estado más poblado del país y una de las economías más grandes del mundo.
Entre los otros contendientes figuraban el sheriff del condado de Riverside, Chad Bianco; la excongresista Katie Porter; y el alcalde de San José, Matt Mahan. Mahan reconoció su derrota ante sus simpatizantes poco después del cierre de las urnas.
La asequibilidad ha sido un tema clave
El tema central de la contienda fue cómo enfrentar el elevado costo de vida en California.
A finales de mayo, los conductores pagaban en promedio 6.08 dólares por galón de gasolina, 1.65 dólares más que el promedio nacional, según AAA. Además, la Oficina del Analista Legislativo estimó que el precio típico de una vivienda ronda los 775 mil dólares, más del doble del promedio nacional. Los californianos también pagan las segundas tarifas residenciales de electricidad más altas del país, solo por detrás de Hawái.
Algunos candidatos propusieron suspender los impuestos estatales a la gasolina, que suman alrededor de 70 centavos por galón, mientras que otros plantearon subsidiar las colegiaturas en universidades públicas. Algunos demócratas prometieron eliminar los seguros médicos privados para sustituirlos por un sistema público sin primas, mientras que los republicanos propusieron aumentar la producción de petróleo y gas y reducir regulaciones.
Steyer prometió el martes por la noche cumplir con las familias trabajadoras.
“Demostramos que un mejor California es posible”, afirmó.
Rosamaria Cerezo, una maestra sustituta de 57 años que planeaba votar por Hilton, dijo que los líderes demócratas no han hecho lo suficiente para reducir los costos.
“Mi esposo y yo tenemos dos trabajos cada uno solo para llegar a fin de mes”, señaló.
El sistema de primarias generó incertidumbre
Al inicio de la contienda, los demócratas temían quedar fuera de la elección general, a pesar de representar alrededor del 45% de los votantes registrados del estado, frente al 25% de los republicanos.
La preocupación era que la gran cantidad de candidatos demócratas dividiera el voto lo suficiente como para que dos republicanos avanzaran a noviembre bajo el sistema de primaria única, utilizado a nivel estatal desde 2014. Sin embargo, en los últimos días de la campaña fueron los republicanos quienes comenzaron a temer quedarse fuera.
Brett Christensen, un monitor de seguridad escolar de 55 años de Orange que no está afiliado a ningún partido pero suele votar por republicanos, eligió a Hilton.
“Es el único candidato republicano con posibilidades reales de llegar a la segunda vuelta”, dijo.
Los candidatos intercambiaron críticas sobre sus trayectorias
La renuncia del congresista demócrata Eric Swalwell y su salida de la contienda tras acusaciones de agresión sexual abrieron una oportunidad para Becerra, quien anteriormente había tenido dificultades para ganar impulso.
Destacando su amplia trayectoria política, Becerra comenzó a recaudar más fondos y obtuvo el respaldo de influyentes sindicatos y líderes legislativos latinos.
Sin embargo, ese impulso también lo convirtió en blanco de críticas. Sus rivales cuestionaron su desempeño como secretario de Salud, incluyendo el manejo de la llegada de menores migrantes no acompañados a la frontera entre Estados Unidos y México en 2021, cuando el Departamento de Salud y Servicios Humanos era responsable de los albergues donde fueron alojados.
Tamara Alton, terapeuta matrimonial y familiar de 65 años, dijo que votó por Becerra debido a su experiencia.
“Voy a apoyarlo porque quiero a alguien que sepa lo que está haciendo”, afirmó.
La campaña de Steyer gastó o reservó más de 203 millones de dólares en publicidad para televisión abierta, cable y radio, según la firma de monitoreo AdImpact. Durante la campaña, fue criticado por inversiones pasadas en combustibles fósiles y prisiones privadas a través del fondo de cobertura que fundó en la década de 1980 y del que se retiró hace más de diez años para dedicarse al activismo climático y a las contribuciones políticas. Algunos también lo acusaron de intentar comprar la elección.
“Hay personas que quieren demostrar que las elecciones pueden comprarse”, dijo Becerra en una entrevista difundida en redes sociales. “Nosotros vamos a demostrar exactamente lo contrario: el dinero no compra liderazgo en California”.
Aun así, algunos votantes demócratas dijeron haber apoyado a Steyer pese a sentirse incómodos con su riqueza, debido a su enfoque en la lucha contra el cambio climático.
Jude Mayer, de 24 años, dijo que no le entusiasmaba votar por un multimillonario, pero que Steyer “habla del medio ambiente de la manera en que quiero escucharlo”.
El resultado final podría tardar
Todos los votantes de California reciben una boleta por correo, y las autoridades electorales cuentan aquellas que llegan hasta una semana después del Día de la Elección, siempre que hayan sido enviadas antes de esa fecha. Esto suele prolongar el conteo, por lo que los ganadores a menudo no se declaran hasta días o incluso semanas después.
Es la primera vez en más de dos décadas que una figura política de gran notoriedad no domina la contienda por la gubernatura. En 2003, el actor republicano Arnold Schwarzenegger llegó al poder tras una elección de destitución que removió al entonces gobernador Gray Davis. En 2010, Jerry Brown consolidó su regreso político al ganar casi tres décadas después de sus primeros mandatos. Y en 2018, Gavin Newsom ya contaba con un perfil nacional tras desempeñarse como vicegobernador y alcalde de San Francisco, y obtuvo una victoria cómoda.