Los votantes del Distrito 4 del Concejo de San Diego están decidiendo si mantienen a Henry Foster III como su concejal o si lo reemplazan por la candidata Martha Abraham.
El Distrito 4 abarca la mayor parte del sureste de San Diego, incluidos los vecindarios de Oak Park, Lincoln Park, Encanto, Skyline y Paradise Hills.
Foster trabajó anteriormente como jefe de gabinete del Distrito 4, tras una trayectoria profesional en el sector de la construcción. Asumió el cargo después de ganar una elección especial en 2024.
Abraham es enfermera y activista comunitaria; se involucró en la política local para oponerse a varias propuestas de grandes proyectos urbanísticos en el distrito. En las elecciones primarias de junio, quedó a solo 12 votos de distancia de Foster.
Por qué es importante
El Distrito 4 se sitúa sistemáticamente por detrás de otros distritos municipales en cuanto a prosperidad económica y calidad de la infraestructura, como las carreteras.
Quien resulte ganador de las elecciones no podrá resolver por sí solo el déficit de infraestructura de la ciudad —valorado en $7800 millones de dólares— ni el déficit presupuestario estructural que ha obligado a recortar los horarios de las bibliotecas y los centros recreativos. No obstante, ambos candidatos coinciden en que el Distrito 4 necesita una mayor inversión, tanto pública como privada.
A detalle
La seguridad pública y las relaciones con el Departamento de Policía de San Diego han sido, desde hace mucho tiempo, temas determinantes en el Distrito 4. Foster se ha opuesto firmemente al uso, por parte de la ciudad, de sistemas automatizados de lectura de matrículas, los cuales funcionan con tecnología de la empresa Flock Safety. Abraham ha reconocido que estas cámaras plantean preocupaciones en torno a la privacidad, pero no ha llegado a solicitar que se prohíba dicha tecnología en San Diego.
La política de vivienda también ha surgido como un tema clave en el Distrito 4. A principios de este año, el Concejo aprobó un proyecto de 123 viviendas en Emerald Hills, un terreno que los miembros de la comunidad esperaban que algún día se convirtiera en un parque.
Abraham se opuso al proyecto. Foster votó a favor, argumentando que la iniciativa ofrecería nuevas oportunidades para adquirir una vivienda y que su aprobación era obligatoria conforme a la legislación estatal.