Un nuevo análisis económico del condado confirma lo que los empresarios de South County han señalado durante años: la contaminación por aguas residuales transfronterizas ha provocado importantes pérdidas económicas en la región.
El informe, elaborado por la firma ECOnorthwest por encargo del condado, estima que el condado de San Diego ha dejado de percibir entre 125 y 500 millones de dólares anuales.
El martes, Chris Blakney, socio de ECOnorthwest, informó a la Junta de Supervisores del condado de San Diego que dichas cifras podrían dispararse si la crisis persiste.
"En un horizonte de 20 años, de no mitigarse, esta crisis le costará a la economía del condado entre 1.900 y 7.900 millones de dólares", afirmó.
El informe presenta la primera estimación del condado sobre el costo económico de la contaminación. Los resultados son preliminares y se espera que el próximo mes se someta a la junta un informe más detallado para su aprobación formal.
Antes de este informe, la mayor parte de la información que el condado tenía sobre las pérdidas económicas locales se basaba en testimonios anecdóticos. Una encuesta realizada por el condado en 2023 buscaba comprender mejor el impacto económico en las pequeñas empresas de Imperial Beach.
Dicha encuesta recibió respuestas de unas 60 empresas. Estas indicaron que varias habían perdido al menos 100.000 dólares en ingresos anuales. Algunas despidieron empleados y la mayoría afirmó que tendría dificultades para mantener el negocio si las condiciones no mejoraban. El informe concluyó que era necesario evaluar el "alcance total de los impactos económicos", pero no se dio seguimiento a esa recomendación. También señalaba que las empresas podían buscar ayuda a corto plazo mediante subvenciones, aunque no está claro si se llegó a encontrar alguna opción disponible.
Blakney señaló que más de 200 personas o empresas participaron en la encuesta realizada para elaborar, en parte, el informe.
Los datos también revelaron que, entre 2017 y 2024, los ingresos fiscales derivados del turismo en Imperial Beach cayeron casi un 30%, un descenso significativo en comparación con el promedio regional, indicó Blakney.
Según los hallazgos, existen varias razones para esta disminución: cierres prolongados de playas, una caída en el turismo y empresas que reportan menores ingresos y reducciones de personal.
Entre los propietarios de negocios afectados se encuentra Jeff Kirkeeng, quien solía dirigir un taller de cerámica desde su casa en Imperial Beach.
Sin embargo, a medida que empeoraba la contaminación por aguas residuales, "el turismo en Imperial Beach se desplomó en cuestión de meses, después de haber tenido un negocio que llevaba 14 años creciendo", comentó.
Kirkeeng tuvo que cerrar, en parte, porque cada vez resultaba más difícil retener a los clientes, señaló.
El informe del condado reveló que la concienciación general del público ha aumentado en los últimos años, a la par que la contaminación ha empeorado durante el último lustro.
"Los hallazgos también señalan posibles repercusiones en las escuelas públicas; los distritos afectados experimentaron mayores reducciones en la matrícula y en la asistencia diaria promedio que otros distritos escolares de la región", indicaba el informe del personal técnico.
La supervisora Paloma Aguirre representa a South County. Señaló que cuantificar las pérdidas puede ayudar a encontrar soluciones, incluida la posibilidad de presionar a México para que mejore su sistema de tratamiento de aguas residuales.
"Esto es lo que presentamos al estado para solicitar más ayuda. Esto es lo que presentamos al gobierno federal para pedir más ayuda", dijo Aguirre. "Y por eso hemos redoblado los esfuerzos que lideramos aquí en el condado para tomar el toro por los cuernos y solucionar nosotros mismos este problema".
A principios de este mes, los líderes del condado aprobaron un plan para evaluar si el condado puede construir infraestructura que trate el caudal del río antes de que llegue al océano.
Kirkeeng tiene la esperanza de que algún día el río Tijuana y el océano estén libres de aguas residuales. Hace unos meses, encontró una nueva ubicación para su negocio junto al muelle de Imperial Beach.
Afirmó que sigue valiendo la pena ofrecer a su comunidad un espacio para crear arte y andar en bicicleta.
"Es difícil encontrar una comunidad como esta", dijo. "Y, diría yo, si vuelve a estar limpio, sería genial, ¿sabes? Pero vivimos en un mundo donde generamos contaminación. Es decir, somos parte del problema, así que también tenemos que ser la solución".
Se espera que el próximo mes la Junta del Condado reciba análisis económicos adicionales como parte del informe sobre turismo, recreación, valor de las propiedades y otros aspectos.