A medida que el ciclón postropical Rachel se desplazaba hacia el norte, los meteorólogos cancelaron la vigilancia de tormenta tropical para el condado de San Diego; sin embargo, las autoridades advirtieron el lunes que persisten los peligros derivados de la tormenta.
Aunque se esperaba que la lluvia cesara en el condado, se mantuvo vigente un aviso de inundaciones costeras hasta la tarde del martes, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés).
"El fuerte oleaje y las corrientes de resaca siguen representando un riesgo en las playas de San Diego", señaló el NWS. "Por favor, sigan tomando en serio las amenazas de inundación y los peligros costeros".
El Departamento de Bomberos y Rescate de San Diego (SDFRD) mantuvo el estado de "Alerta 2 de Rescate Acuático", un nivel de preparación elevado activado debido a las fuertes lluvias en la región. Este estado implica que los equipos de rescate están tomando precauciones adicionales: hay equipos especializados en rescate en aguas rápidas posicionados cerca de zonas vulnerables y dotaciones de camiones de bomberos realizando inspecciones visuales en lugares con riesgo conocido de inundación.
Durante el fin de semana, los bomberos atendieron numerosas emergencias. Un rescate en aguas rápidas en el sureste de San Diego requirió la intervención de 31 efectivos para sacar a un hombre de un canal de drenaje pluvial con corriente fuerte, cerca de la calle 33 y la avenida Imperial. Los rescatistas utilizaron un sistema de cuerdas para completar la operación, según informó Matt Hoffman, portavoz del SDFRD.
Asimismo, los bomberos atendieron reportes de 17 líneas eléctricas caídas, cinco incendios de transformadores y 53 accidentes de tráfico, ocurridos mayoritariamente en autopistas.
En La Mesa, equipos de Heartland Fire, los Salvavidas de San Diego, la Patrulla de Caminos de California (CHP), la policía de La Mesa y American Medical Response rescataron a una persona atrapada por la rápida crecida del agua en un conducto de drenaje, cerca de la calle 70 y Alvarado Road. La víctima fue trasladada a un hospital en condición estable.
La CHP reportó múltiples derrapes, choques leves, carreteras inundadas y deslizamientos de tierra en todo el condado, además de un accidente múltiple con resultado de muerte en la Interestatal 8, a la altura de Grantville, ocurrido el sábado. Se mantuvo vigente un aviso de viento para la I-8, desde Alpine hasta Ocotillo, hasta las 5:00 a. m. del lunes, con ráfagas de hasta 60 millas por hora que suponían un desafío para los conductores de vehículos de gran altura.
El Departamento de Salud Ambiental y Calidad del Condado de San Diego emitió un aviso general por lluvias para todas las playas y bahías de la costa, advirtiendo que la escorrentía urbana puede provocar un aumento significativo de los niveles de bacterias cerca de los drenajes pluviales, arroyos y ríos. Se debe evitar el contacto con el agua —como nadar, surfear o bucear— durante la lluvia y durante las 72 horas posteriores.
En Coronado, la policía cerró la intersección de Pomona Avenue, Glorietta Boulevard y Tenth Street —conocida como Five Points— debido a inundaciones y al riesgo de fuerte oleaje. Se preveía que el cierre se mantuviera hasta la mañana del lunes.
Se esperaba que las temperaturas subieran gradualmente a mediados de la semana, dando paso a un fin de semana cálido.