Los votos a favor de la Medida B llevan una ligera ventaja en los primeros resultados.
La Medida B permitiría al condado de San Diego aplicar un aumento de medio centavo al impuesto sobre las ventas. Los ingresos recaudados financiarían la atención médica, la seguridad alimentaria y otros servicios para las familias, la seguridad pública, así como soluciones a la crisis de aguas residuales en el río Tijuana.
La medida destina fondos a subsidios para proveedores de cuidado infantil con licencia, vales para familias, servicios de salud para residentes de bajos ingresos sin seguro médico, proyectos de infraestructura para detener el flujo de aguas residuales en el río Tijuana y la mejora del sistema regional de comunicaciones de emergencia 911, entre otras iniciativas.
Por qué es importante
Los condados de California, incluido el condado de San Diego, están utilizando recursos locales para apoyar a los residentes que enfrentan carencias en servicios de atención médica, asistencia alimentaria y cuidado infantil, a raíz de los recortes en la financiación federal. Según señaló Terra Lawson-Remer, presidenta de la junta del condado, el presupuesto condal se enfrenta a una pérdida anual estimada de $300 millones de dólares en fondos federales destinados a programas como Medicaid, Medi-Cal y CalFresh.
En la zona fronteriza, mientras México y Estados Unidos trabajan para detener los vertidos de aguas residuales, el condado explora una línea de defensa adicional: la construcción y el mantenimiento de infraestructura para el tratamiento de las aguas residuales que fluyen hacia el río Tijuana. Esto permitiría frenar una contaminación constante —presente durante todo el año— que se dispersa por el aire y ha provocado problemas de salud en algunas personas. La iniciativa requeriría una financiación continua, un gasto que la mayoría de los miembros de la junta considera que vale la pena analizar.
Quienes apoyan la Medida B afirman que esta permitiría establecer una fuente de financiación local y estable en un momento en que los fondos federales resultan cada vez menos fiables.
Por su parte, los opositores expresan su preocupación por el hecho de que la Medida B no incluya una cláusula de caducidad ni mecanismos flexibles que permitan modificarla en caso de que el Congreso vuelva a asignar fondos para estos servicios.
En cifras
La Medida B generaría cerca de $400 millones de dólares anuales, según sus promotores. La mayor parte de los fondos —el 60%— se destinaría a la atención médica y otros servicios para las familias; el 22,5% se dedicaría a solucionar la crisis de aguas residuales en el río Tijuana, y el 17,5% estaría reservado para la seguridad pública, la prevención de incendios forestales y la respuesta ante emergencias.
A detalle
La Medida B no es el único impuesto sobre las ventas que figura en la boleta electoral del condado. Los votantes de Oceanside, Santee y Solana Beach también están considerando si aprobar aumentos en el impuesto sobre las ventas en sus respectivas ciudades.
Sin embargo, su aprobación en esta elección resulta complicada, ya que los votantes podrían mostrarse reacios a respaldar varios incrementos impositivos de manera simultánea. Así ocurrió durante la elección de noviembre de 2024, cuando los votantes rechazaron tanto la Medida G —a nivel de todo el condado— como la Medida E, correspondiente a la ciudad de San Diego.
A continuación, se presenta un desglose de otras propuestas locales:
Medida C en Solana Beach: Un impuesto para aumentar la tasa local sobre hoteles y alojamientos del 13 % al 14 %. El impuesto se aplica únicamente a los visitantes que se hospedan en hoteles o alojamientos locales, con el fin de financiar servicios e instalaciones públicas esenciales. Según un análisis municipal, generaría aproximadamente $250,000 dólares al año.
Medida S en Oceanside: Un impuesto sobre las ventas de medio centavo, que se estima generará cerca de $20 millones de dólares anuales, serviría para financiar la reparación de calles, playas e infraestructura pública envejecida, la modernización de instalaciones de emergencia y la realización de mejoras en el tráfico. El impuesto dejará de aplicarse al cabo de 10 años.
Medida Y en Santee: Un impuesto general sobre las ventas del 1%, que recaudaría aproximadamente $14 millones de dólares anuales, serviría para financiar la reparación de calles, la modernización de estaciones de bomberos, la reducción de riesgos de inundación y el mantenimiento de parques y aceras. El impuesto dejará de aplicarse al cabo de 10 años.